“Una serie que muestra cómo la perseverancia y la unidad puede transformar un imposible, en posible”

Escrita por Jack Thorne y Dirigida por Minkie Shapiro. Esta miniserie se lanzó en la plataforma de Netflix en febrero de 2025. Es una producción que tiene todo lo necesario para atraparte desde el primer minuto.
Las miniseries son una apuesta que casi nunca me decepciona. Es un formato excelente para aquellos impacientes que no quieren esperar un año para la ver la próxima temporada. O, para aquellos que detestan empezar a ver una serie que más adelante la productora decide cancelar (como les ha pasado a muchas que no consiguen suficiente audiencia).
Si sois fan de las miniseries, Ciudad Tóxica es una gran inversión de tu tiempo en ocio. Tan solo 4 capítulos que te puedes ver una tarde de domingo junto a tu familia y, te aseguro, que su final no te va a dejar indiferente. Es simplemente FE-NO-ME-NAL.
Cabe resaltar que esta miniserie está basada en hechos reales, así que su contenido es también instructivo (para todos aquellos que les encantan las producciones que mezclan ficción con hechos de la vida real). La historia da inicio en 1979 en la ciudad de Corby, en el condado de Northampshire, Inglaterra. Esta ciudad de tan solo 80 km2 fue conocida por su desarrollada industria metalúrgica y también por la masiva inmigración de escoceses, irlandeses y galeses durante los años de 1950 y 1960, lo cual la llevaron a llamársele como “La pequeña Escocia”. En 1978 Margaret Thatcher decidió mandar a cerrar las fábricas metalúrgicas, provocando con esto el desempleo, pero también obligando a la economía local a diversificarse a otras manufacturas.
Durante el período de demolición de las fábricas metalúrgicas por parte del ayuntamiento (Corby Borough Council) no se tomaron las medidas reglamentarias para garantizar el buen manejo de los residuos tóxicos, provocando así que estos se esparcieran por toda la ciudad y crearan una nube de polvo tóxico que estaba en el aire y los ciudadanos respiraban. Los daños palpables se manifestaron poco tiempo después al reportarse una gran cantidad de mujeres que dieron a luz hijos con malformaciones en sus miembros inferiores. Esta situación hizo de Corby el foco de uno de los mayores escándalos medioambientales de este siglo, así como también sentó un precedente al conseguir un fallo a favor de las víctimas y lograr demostrar que las malformaciones estaban relacionadas con el negligente actuar del gobierno, tan solo por querer ahorrarse unos pesos, gajes y tiempo en el proceso.
En esencia, de esto se trata Toxic Town. No me gusta extenderme demasiado para no spoilear la historia y los momentos más sobresalientes que podéis disfrutar en ella, así que solo me resta mencionar a su fabuloso reparto que le da vida a esta historia muy bien escrita y desarrollada. Una historia que nos hace pensar sobre la importancia de implementar la agenda “verbal” global de los gobiernos, que realmente nunca se toman enserio: la preservación del medio ambiente por encima de intereses económicos.
El elenco de Ciudad Tóxica lo conforman principalmente las madres que encabezan esta lucha que parece perdida al principio. Trayce Town la llamaremos madre número 1 (interpretada por Aimee Lou Wood), Susan McIntyre la llamaremos madre número 2 (interpretada por Jodie Whittaker) y Maggie Mahon la llamaremos madre número 3 (interpretada por Claudia Jessie). El abogado defensor de las víctimas Dens Collins (interpretado por Rory Kinnear). Del otro lado tenemos personajes digamos contrapuestos o antagónicos, como el líder del ayuntamiento Roy Thomas (interpretado por Brendan Coyle).
Hice mención de tres actrices interpretando a las madres víctimas, pero en la demanda se unieron 19 mujeres/ familias en contra del gobierno. Así que la gravedad del acontecimiento tuvo que ser llevado a la corte superior de Inglaterra y batallarse por diez largos años para que se lograra por fin la justicia y se sentara un precedente.
Sin lugar a dudas esta historia te deja un gran mensaje de la importancia de la perseverancia, la unidad y la comunidad. Te deja con ese sentimiento de frustración de todas esas madres que sufrieron por las limitaciones de sus hijos, pero que al final lograron sentir un poco de consuelo.
