Criaturas luminosas (2026)

Un drama meloso, cargado de interpretaciones sublimes y gente común

Siempre encuentro atractivas a primera vista (sinopsis, cartel publicitario) y conmovedoras aquellas películas que tienen como protagonista a un animal. Por lo general no me decepcionan. Puedo mencionar entre ellas a Marley y yo (2008), Togo (2019) y Hachiko (2009). Todas ellas fueron un éxito en taquilla e ideales para ver una tardeada de domingo.

En esta ocasión nuestro protagonista animal no es un perro, ni un gato, tampoco un lobo siberiano, sino un pulpo llamado Marcellus (con voz de Alfred Molina). Sí, ese animal exótico de poderosos tentáculos que habita en el mar, que no es doméstico y que lo encontramos en acuarios, como es en el caso de esta conmovedora historia dirigida por Olivia Newman y protagonizada por la ganadora del Oscar: Sally Field y Lewis Pullman.

Este largometraje de 111 minutos de narrativa está basado en el best seller del New York Times que lleva el mismo nombre, y escrita por Shelby Van Pelt. Netflix apuesta de nuevo por adaptar libros que se posicionaron número 1 en ventas, asegurando así una buena cuota de audiencia.

La historia se desarrolla en un pueblo costero ficticio llamado Sowell Bay, donde una viuda solitaria de nombre Tova Sullivan (Sally Field) trabaja limpiando un acuario en el turno nocturno, cuando el lugar se encuentra despejado de visitantes. Allí, en el silencio de la noche, Tova entabla una amistad entrañable y una conexión especial con el viejo pulpo Marcellus, que es insólitamente inteligente y observador, y quien, a través de sus pensamientos, le añade un toque de fantasía a esta historia de trama clásica, pero con profundo mensaje sobre la condición humana y su capacidad para resolver sus problemas afectivos.

 Al poco tiempo, llega al pueblo un joven sin rumbo de nombre Cameron (Lewis Pullman), huérfano de madre y aspirante a músico, que no ha tenido ningún golpe de suerte en la vida y que vive en la vieja furgoneta que le heredó su madre antes de morir. Cameron anda en búsqueda de su padre y de conseguir algo de dinero para reparar su furgoneta.

Las vidas de Tova y Cameron son similares y están unidas por algo que al inicio desconocen. Ambos están buscando cerrar ciclos, sanar heridas, reconciliarse consigo mismo y encontrar respuestas a las preguntas que le causan desasosiego. Es por eso que su amistad y relación nos termina obsequiando al espectador escenas muy conmovedoras y orgánicas. Nuestro amigo el pulpo Marcellus juega un papel fundamental para que nuestros protagonistas encuentren el secreto que los une más allá de la amistad.

 

 

 

 

 

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